julio 16, 2011

Los bosques de Río Ceballos EL PROBLEMA CON LOS ÁRBOLES EXÓTICOS


Algunas especies y conductas ponen en peligro nuestro capital natural.

¿Puede hablarse de plantas buenas y plantas malas? Cuesta pensarlas así. Plantamos una especie porque nos gusta su flor, su fruta, su aroma o el color de las hojas. Sin embargo, hay algunas que están causando estragos en nuestros ambientes, empobreciéndolos, restándoles diversidad.
Entre las especies más populares hay algunas muy dañinas. Como son parte de nuestra cultura, de nuestra historia; estamos acostumbrados a ellas o directamente les tenemos afecto. Las pensamos inofensivas, y nos cuesta aceptar que puedan causar algún mal.

Entre esas especies están nada menos que el pino, el crataegus, el siempreverde, el paraíso y la acacia negra. No son especies nativas: fueron traídas hace ya años de otros lugares del mundo para que nuestros jardines se parecieran a los de Europa.
El problema es que esas especies salieron de los jardines sin ayuda del hombre, y están desplazando a la vegetación nativa a un ritmo desenfrenado. Por ejemplo: cada año que pasa, nuestras Sierras Chicas van siendo cubiertas por bosques extensos y oscuros de siempreverde. Según registros de la bióloga Laura Hoyos de la UNC, en 1983 los bosques de siempreverde de los alrededores de Río Ceballos ocupaban tan sólo 41 hectáreas, y actualmente superan las 1700 hectáreas.




Puede que a mucha gente no le importe que estas plantas invasoras ahoguen los ambientes autóctonos y, por ende, la riqueza de flora y fauna que poseen. Algunos incluso pueden preferir su belleza. Pero el problema no es de ornamentación, hay procesos menos visibles pero muy graves que afectan directamente al capital natural de un ambiente. Concretamente: modifican los bienes y servicios que necesitamos los seres humanos, influyendo directamente sobre nuestra calidad de vida.

Las especies nombradas y muchas otras especies exóticas afectan el ciclo de nutrientes del suelo, reducen la cantidad de agua que podemos aprovechar, aumentan la erosión y agravan la frecuencia e intensidad de los incendios.
El problema con el agua resulta altamente relevante en nuestra región. Estudios realizados por investigadores de las Universidades de Córdoba y San Luis arrojan resultados alarmantes. En nuestra provincia se ha observado que los arroyos cuyas cuencas están dentro de las forestaciones de pinos han sufrido una reducción del caudal del 50 %. También se ha encontrado que especies introducidas como el siempreverde, el crataegus, la acacia negra y el paraíso consumen significativamente mayor cantidad de agua que especies nativas como el molle o el espinillo.



Es el momento de atacar el problema. El Estado debería tener una política clara de manejo de estas especies invasoras en nuestros ecosistemas ya  que éstos son nuestro capital natural y los proveedores de servicios valiosos y gratuitos (como agua y energía). Dicha política debería regular con criterio restrictivo la introducción de especies que pueden causar perjuicios ambientales y económicos, y al mismo tiempo combatir las especies que ya están invadiendo nuestras sierras. Por otro lado debería promover la valoración y la restauración de los bosques nativos.

Pionera en su comportamiento Río Ceballos es una de las pocas localidades que prohíbe explícitamente a través del la Ordenanza (1677/08) el uso de algunas de las principales especies invasoras de esta zona. Por otro lado, promueve fuertemente el uso y protección de las especies nativas, promoviendo el uso de especies nativas en el arbolado público (Ord. nº 1677/08) y regulando fuertemente la superficie mínima de árboles y arbustos de cada uno de los terrenos (Ord. nº 1727/09). Sin embargo, estas y otras ordenanzas parecen estar escondidas en algún rincón cubiertas de polvo. Poco y nada hacemos, vecinos y municipio, por cuidar nuestro ambiente. Basta sólo con recorrer la calle principal ¿Cuántos de los árboles plantados por el municipio están bien cuidados?, ¿Cuántos de los árboles de las plazas nuevas son nativos?,  ¿Qué plantas tenemos en nuestros jardines? ¿Qué sucederá con los desmontes realizados sobre bosque nativo en los nuevos loteos y urbanizaciones que rodean a nuestra localidad y amenazan la Reserva Municipal Los Manantiales? ¿Se reforestará con nativas? ¿Se impedirá que sigan avanzando sobre el resto de nuestros bosques? No es más fácil, económico y efectivo evitar el desmonte, que luego intentar reforestar, ¿no es más inteligente aplicar una verdadera política de gestión ambiental? ¿Cuánto de lo deforestado es realmente recuperado y recuperable? En muchos casos las topadoras eliminan cualquier posibilidad de recuperación del bosque eliminado, en estos casos la reforestación es más simbólica que verdadera. Si se realiza: ¿Quien hace el seguimiento de esta tarea? En síntesis:¿Qué cuidamos, que valoramos, que priorizamos?...

El cuidado del ambiente no es una cuestión de moda, no es una cuestión publicitaria o una forma de ganar votos pintándonos de “verde”. Tanto vecinos como políticos tenemos que entender que el cuidado y valoración del ambiente, son la garantía de nuestro BIENESTAR y DESARROLLO.

Melisa A. Giorgis1, Cristian F. Schneider2 y Cristian Escribano2

1- Instituto Multidisciplinario de Biología Vegetal (IMBIV-CONICET) UNC, y Ecosistemas Argentinos, Asociación Civil.

2- Los manantiales, Asociación Civil

julio 14, 2011

La quinoa, una nueva "estrella" del mundo de los vegetales

Científicos argentinos mostraron que crece hasta en suelos con más salinidad que el mar
Cecilia Draghi 
Para LA NACION

La quinoa, una nueva "estrella" del mundo de los vegetales
Donde nada crece, la quinoa está de pie. En los altos desiertos de los Andes o en los llanos pampeanos, con temperaturas bajo cero o que superan los 30º, este pseudocereal altamente nutritivo sólo quiere vivir. Este "grano madre", como lo llamaban los incas, soporta estoico condiciones extremas y logra desarrollarse en terrenos tan salinos como el mar, según demostraron recientemente científicos de la Argentina y Alemania.

"Las plantas de quinoa fueron sometidas durante el desarrollo a diferentes niveles de salinidad. Algunas recibieron hasta 500 milimoles de cloruro de sodio, es decir, como si crecieran en agua de mar. Los cultivos crecieron y produjeron semillas de calidad", sintetiza la doctora Sara Maldonado, quien junto con otros biólogos de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires (FCEN-UBA) y junto con científicos del Institute for Plant Ecology, Justus-Liebig-University of Giessen, de Alemania, llevaron adelante el experimento. De aspecto parecido al mijo, 350 semillas de quinoa apenas pesan un gramo, pero resultan muy nutritivas, a tal punto que la Organización para la Agricultura y Alimentación de las Naciones Unidas (FAO) la promueve como alimento alternativo de alto nivel nutricional: contiene el doble de proteínas que los cereales habituales, menos carbohidratos, vitaminas del grupo B, y muchos minerales como hierro, calcio y fósforo.
"Junto con investigadores de Chile hemos trabajado en un proyecto de la Academia de Ciencias del Tercer Mundo (TWAS), de la FAO, en Mali, Africa, en lugares donde cuesta conseguir alimentos, y a cuatro meses de plantarla en zonas desérticas se obtuvieron estas semillas, las cuales fueron distribuidas para ser incorporadas en las comidas tradicionales", añade Maldonado desde el Departamento de Biodiversidad y Biología Experimental en la Ciudad Universitaria. "Cultivos de quinoa están siendo impuestos en todo el mundo", indica.
Con un balance excepcional entre aceites, proteínas e hidratos de carbono, esta semilla que en los Andes se conoce desde hace casi 7000 años ahora es centro de miradas de todo el mundo, e incluso la NASA la incluyó dentro de su programa de viajes espaciales. "Si uno mira las revistas científicas, han explotado las investigaciones sobre la quinoa", indica Hernán Burrieza, de FCEN-UBA.
El secreto de su éxito El equipo argentino desde 1998 no pierde detalle de esta especie, que presenta hasta 3000 variedades conservadas en bancos de germoplasma de América del Sur. Recientemente, ellos han puesto su atención en las dehidrinas, unas proteínas que se encuentran en las semillas y que se han postulado como protagonistas con un rol importante en el mecanismo de adaptación en situaciones difíciles de sortear por la planta, como la sequía, el frío y la salinidad.
"La idea es utilizar las dehidrinas como marcadores que permitan determinar según sus particularidades qué variedad sirve para determinado lugar", anticipa Maldonado.
En este sentido, Burrieza señala: "Ya tenemos identificadas variedades resistentes y sensibles a la salinidad. Ahora empezamos a estudiar aquellas resistentes al estrés hídrico o sequía y al frío". Aun en condiciones extremas de sal, "la quinoa dio semillas viables, un poco más chicas, pero que se pueden comer", añade.
Se postula que las dehidrinas resguardan la planta en situaciones adversas. "El impacto más grande producido por el estrés salino lo sufren hojas y raíces para proteger la semilla. Es como la madre que privilegia los recursos para su bebe a costa de su propio cuerpo. La planta aguanta el embate para poder reproducirse. Por lo tanto, la semilla sirve para comercializarse", coinciden los investigadores.
Estas semillas valoradas por los incas siembran un futuro de posibilidades. "Los genes de estas plantas tienen un potencial impresionante porque pueden ser utilizados para dar resistencia a otros cultivos", concluye Burrieza.

Centro de Divulgación Científica de la Facultad de Ciencias Exactas de la UBA 

Publicado en: http://www.lanacion.com.ar/1320422-la-quinoa-una-nueva-estrella-del-mundo-de-los-vegetales

julio 11, 2011

Atención Córdoba:

Denuncias por tráfico de especies - tenencia y/o venta de animales silvestres:

Secretaría de Ambiente de la Provincia de Córdoba
0 800 777 0220
secretariadeambiente@cba.gov.a​r

Las denuncias pueden ser anónimas. No seas cómplice, denunciá!

julio 05, 2011

Los chimpancés en zoológicos podrían tener problemas mentales

Alejandra Martins
BBC Mundo

Los chimpancés en cautiverio muestran comportamientos seriamente anormales, que podrían ser síntomas de enfermedad mental, según investigadores británicos.
Nicholas Newton-Fisher y Lucy Birkett, de la Escuela de Antropología y Conservación de la Universidad de Kent, en Inglaterra, estudiaron 40 chimpancés en seis zoológicos de Estados Unidos y el Reino Unido.
Chimpancé en cautiverio Foto © Lucy Birkett
Todos los chimpancés estudiados mostraron comportamientos anormales. Foto © Lucy Birkett


"Lo que nos sorprendió es que vimos estos comportamientos en todos los chimpancés que observamos".Además de hamacarse repetidas veces, "los comportamientos incluían comer su propia materia fecal, golpear su cabeza contra un objeto, arrancarse el pelo, morderse y otras formas de automutilación. Si observáramos algo similar en seres humanos, diríamos que se trata de personas con problemas mentales", le dijo Newton-Fisher a BBC Mundo.
"Yo he estudiado mucho a estos primates en su ambiente natural y nunca vi algo así. Hay algunos informes de chimpancés en libertad comiendo su materia fecal, pero sólo de forma muy, muy esporádica, jamás con la frecuencia que comprobamos en nuestro estudio".

Cautiverio predecible

La investigación incluyó chimpancés con una variedad de historias personales: nacidos en cautiverio o en libertad, criados por sus madres o por cuidadores. Todos viven en zoológicos con condiciones consideradas razonables.
¿Pero a qué se debe el comportamiento anormal?
"Los comportamientos incluían comer sus propias materia fecal, golpear su cabeza contra un objeto, arrancarse el pelo, morderse y otras formas de automutilación"
Nicholas Newton-Fisher, Universidad de Kent
"Ésa es la gran interrogante. Concluimos que el motivo tiene que ver con el cautiverio; su mente tiene dificultades en adaptarse a estas condiciones. Si una persona en una situación similar actuara de esa forma, diríamos que se debe al confinamiento en un ambiente rígido", dijo a BBC Mundo Newton-Fisher.
"Los chimpancés son animales inteligentes, con conciencia de sí mismos, para ellos parece ser una lucha estar en cautiverio".
En los zoológicos, la vida de los chimpancés es predecible, con una dieta controlada y una rutina manejada por seres humanos. Su ambiente natural, en cambio, es más peligroso pero al mismo tiempo infinitamente más estimulante, exigiéndoles constantemente tomar decisiones sobre dónde buscar comida o cómo escapar de los depredadores.
Es posible que, de la misma forma que los seres humanos parecen necesitar el contacto con la naturaleza para florecer, los chimpancés requieran un ambiente natural para mantenerse sanos mentalmente.
"La mente de los chimpancés evolucionó mientras estos se desplazaban en áreas extensas, explorando todo el tiempo una variedad de opciones", explica Newton-Fisher.

¿Mantenerlos en cautiverio?

"Muchos zoológicos se esfuerzan por ofrecer a los chimpancés una vida más interesante, con grupos más grandes, espacios más amplios, variando el entorno y las horas de la comida para que haya un elemento impredecible y no se aburran", prosigue el investigador.
"Los zoológicos buscan ser muchas veces un refugio para los chimpancés. El problema es que, a veces, regresarlos a su ambiente natural no es una opción, ya que sus hábitats se encuentran amenazados y ellos mismos son cazados por su carne en algunos países".
Chimpancés
En su ambiente natural, los chimpancés son exploradores y enfrentan constantemente problemas que deben resolver.
Intentar recrear condiciones naturales para un grupo de 50 o 60 chimpancés podría requerir -según Newton-Fisher- por lo menos un parque de diez kilómetros cuadrados.
El próximo paso en la investigación es distinguir si los comportamientos anormales se deben a una enfermedad mental o pueden ser acciones aprendidas en el grupo, es decir, una anormalidad cultural.
"Es crucial que sepamos más sobre cómo reacciona la mente de los chimpancés ante el cautiverio, una cuestión que tiene implicaciones tanto para la investigación científica como para el bienestar de estos animales. Y esto a su vez podría influenciar el debate sobre si los chimpancés y otras especies similares deben realmente ser mantenidos en cautiverio".
El estudio de los científicos de la Universidad de Kent fue divulgado en el sitio de publicaciones científicas en línea PLoS ONE.

julio 01, 2011

Crearían una reserva natural en San Marcos Sierras


Cruz del Eje. La Secretaría de Ambiente de la Provincia proyecta crear un área de reserva para proteger las cabeceras de cuenca del sector serrano de San Marcos Sierras, en el departamento Cruz del Eje.
Para ese fin, indicó que viene llevando a cabo reuniones con propietarios privados de esa región con la idea de que unas 20 mil hectáreas queden catalogadas como reserva natural, para ayudar a proteger sus bosques y hábitat natural.
Sobre todo, se apunta al área de naciente de los ríos San Gregorio Pinto y Quilpo, que abastecen de agua al dique de Cruz del Eje y que atraviesan esta zona semiárida con muy escasa precipitación anual.
Con esta reserva se procuraría proteger un área donde conviven especies boscosas autóctonas, del chaco serrano y del chaco árido, que tienen al orco quebracho como ejemplar representativo.
Además, este ecosistema alberga gran cantidad de especies de flora y fauna que se encuentran en marcado retroceso numérico debido a la fragmentación de su hábitat natural.
La creación de esta nueva reserva fue dispuesta por la Secretaría de Ambiente de la Provincia, a través de la gestión de Áreas Naturales Protegidas, que viene llevando a cabo desde comienzos de año intensas reuniones con propietarios privados de la zona.


san-marcos-sierras-cordoba

Publicado en: http://www.cordovavirtual.com.ar/crearian-una-reserva-natural-en-san-marcos-sierras.html